Los niños españoles son los más miopes de Europa

Fuente: goo.gl/4fpWFl

De hecho, el mundo se enfrenta a una suerte de epidemia que avanza de forma inexorable entre los más jóvenes e, incluso, se asocia el fracaso escolar a un problema en la visión que ha pasado inadvertido.

Pero ¿se podría hacer algo al respecto? ¿Es posible frenar su avance? Sí que lo es y los expertos en oftalmología muestran el camino. De este modo, un estudio publicado en The Lancet en 2012 asegura que jugar a pleno sol es el mejor antídoto para la miopía.

Sin embargo, para aquellos niños con una incipiente miopía también la medicina oftalmológica ofrece remedios. Así, la aplicación diaria de 0,01% de atropina —un fármaco a base de plantas que suele emplearse para tratar el ojo vago— en niños de 6 a 12 años ha demostrado su eficacia para controlar y reducir la progresión de la miopía en un 50%. Dicha información se recoge en un artículo publicado a finales de 2015 en Ophthalmology, la revista de la Academia Americana de Oftalmología (AAO).

 

Donald Tan, del Instituto de Investigación Ocular de Singapur y uno de los responsables de la investigación, considera que la atropina puede convertirse en una gran aliada en la prevención de las ‘graves limitaciones visuales que causa la miopía en los niños a nivel mundial’. Lo cierto es que urgen medidas que puedan revertir unos números que hablan de que en el 2050 mil millones de personas podrían padecer ceguera, según un informe del Holden Vision Institute Brien.

Sin ir más lejos, tenemos el ejemplo concreto de los españoles. Los datos revelan que un 62,3% de la población española necesita gafas para una correcta visión y un 9,4 % se decanta por las lentillas. Si seguimos estudiando las cifras veremos que empieza a volverse significativo el porcentaje de personas que apuesta por recobrar la plenitud de la vista a través de una operación de cirugía refractiva. Respecto a este último punto, lo cierto es que existen motivaciones diversas para hacerlo. Así, la mayoría (57,9%) recurre a ella por simple comodidad, unos (un 16,4%) se amparan en razones estéticas, mientras que otros (un 7,8%) alegan razones médicas. Aunque también las justificaciones profesionales animan a un 5,5% para decidirse por la operación.

Ante tal panorama, resulta evidente que la unión hace la fuerza y que la suma de todas estas medidas y técnicas oftalmológicas podrá frenar la progresión de esta patología.